sábado, 31 de diciembre de 2022

Un nuevo giro...

Un delirio puntual, un argumento
compacto en el trayecto y en el rito
una verdad abierta al infinito
con una sola luz y un sentimiento.

Un concentrar la idea en la estupenda
confianza de ser ánimo y empeño
un concretar la acción en el diseño
abierto de un latido y de una senda.

Es la manera que comprende el acto
divino de encausar las ansiedades
y la razón que busca afinidades
gratas para tomar el rumbo exacto.

Para dejar atrás ambigüedades
nocivas de un afán sin conclusiones
para esquivar del sueño las ficciones
antiguas que trajeron tempestades.

Hay que vivir, romper el conformismo
fugarse del criterio del rebaño
hay que alcanzar intrépido el peldaño
de ser para querer...nosotros mismos.

Así dar a la vida un nuevo giro
con nuevo corazón para el suceso
amando sin temor hasta el exceso
hasta exhalar el último suspiro.

Ernesto Cárdenas.

sábado, 24 de diciembre de 2022

Vengo de antiguas eras...

Vengo de antiguas eras, de las sendas
perdidas de otra historia otra avenida
cubierto con el polvo y con las vendas
que envuelven mi silueta de otra vida.

En busca de lo tuyo tras la arena
ardiente de la espera en mi escenario
vengo para entregarte la azucena
que anuncia un color grato en mi calvario.

Con paso lento de un afán remoto
pretérito de esfinge y faraones
vengo para entregar como un devoto
las flores de mis nuevas ilusiones.

Para romper con todo, con el filo
cansado de pirámides y ayeres
y navegar unidos por el Nilo
rimando por un beso amaneceres.

Vengo para enfrentarme con la muerte
retando esa deidad que no se nombra
vengo con la intención de no perderte
vengo a buscar tu luz desde mi sombra.

Ernesto Cárdenas.

Hay celos...

Hay celos que son alas o son lutos
que pueden ser la noche o ser la aurora
que tocan los extremos absolutos
del alma en otro entorno que devora.

Son ecos de una rabia o de una duda
son luces de un fervor o de un delirio
son rastros de un temor que nos anuda
la sombra en su estertor como un martirio.

Hay celos naturales y benditos
hay celos que oscurecen los matices
hay celos juguetones y bonitos
y hay celos por antiguas cicatrices.

Hay celos sin razones que son vanos
fantasmas de inseguras voluntades
tal vez por conocernos como humanos
quizás por ocultar debilidades.

Hay celos que son flores del momento
algunos que rebasan la medida
hay celos pasajeros como el viento
y hay celos que destruyen una vida.

Ernesto Cárdenas.

Como será después...

Como será después cuando la vida
detenga mi reloj, corte mi rito
mostrando del misterio otra avenida 
en otra identidad y otro infinito. 

Para otro errar sin vida ese tablero 
de un ajedrez eterno en que se hilvana 
la sombra en otro afán donde ligero 
mi cuerpo se hace polvo sin mañana. 

Como será cuando el olvido tape 
recuerdos ya sin fechas, sin ocasos 
cuando la bruma sin piedad atrape 
los últimos sonidos de mis pasos. 

Mi identidad sin luz donde no anima 
la fe para alcanzar mis objetivos 
en medio de otro azar donde las rimas 
silencian para siempre sus motivos. 

Como será ese instante, ese momento 
ese no ver las nubes ni el entorno 
ese perder los sueños y el aliento 
ese cruzar la puerta sin retorno. 

Sin otra amenidad frente al abismo 
que se abre en su verdad ilimitada 
donde es nulo el que diran y uno mismo 
se encuentra frente a frente con la nada. 

Como será mi Dios ese suceso 
cumplido sin sonrisa y sin reflejos 
ese total andar sin retroceso 
que borra la silueta en los espejos. 

Como será ese día que me ausente 
del mundo en cumplimiento con lo estricto 
como será mi tiempo concluyente 
sabiendo inapelable el veredicto. 

Ernesto Cárdenas.

Tahur de amor...

Hoy le apuesto al amor que resucita
antiguos muertos de ilusiones idas
por esa soledad que necesita
amar sencillamente en desmedida.

Le apostaré al final de mis desdichas
como un tahúr que ya conoce el modo
de jugar con la vida y con las fichas
sin temor a perder o darlo todo.

Hoy apuesto al amor que alegre llega
y aniquila el dolor de arcaicas horas
elevando la fe porque le agrega
matices del color de las auroras.

Le apostaré sin ver si gano alguna
partida con los naipes de la espera
y no importa me esquive la fortuna
volveré a apostar hasta que muera.

Ernesto Cárdenas.

domingo, 18 de diciembre de 2022

Para...

Para el amor se hicieron desafíos
para marchar trazando firmes huellas
para ese levitar con nuevos bríos
para arrancar de adentro las querellas.

Para entregar entera la confianza
para olvidar abiertas cicatrices
para marcar el ritmo en la esperanza
para llegar profundo a las raíces.

Para escapar del miedo y del conflicto
para encontrar precisa una salida
para dictar un dulce veredicto
para encontrar el rumbo de la vida.

Para entender un algo que se agita
para encender el alma como un cirio
para escuchar aquello que nos grita
para enredar la piel con el delirio

Para formar con besos un camino
para volcar el sueño en el instante
para inventar de noche un torbellino
para sentir su amor en lo importante.

Para habitar feliz en el exceso
para dejar de ayer la otra memoria
para sentir el mundo en cada beso
para escribir con risas otra historia.

Ernesto Cárdenas.

No pienses que te olvido...

No pienses que te olvido, que retracta
el alma su fervor por negligencia
todo sigue en su albor la senda exacta
que entiende de constancia y transparencia.

Todo prosigue entero sin ficciones
total en su rigor y en su detalle
todo sigue en su fe sin variaciones
andando por tu risa y por tu calle.

Por el recuerdo antiguo que subsiste
detrás de mi silencio y mis ayeres
por ese mundo interno que me diste
y supo desatar amaneceres.

No pienses que te olvido, que me inclino
a disecar raíces y emociones
y a rechazar aquello cristalino
que supo de palomas y oraciones.

Sigues en pie al borde de mi almohada
atada a mi cariño donde animas
sin tu saber en cada madrugada
el cielo de mi sueño y de mis rimas.

Sin importar las cosas que litiguen
con mis ansias o el tiempo en su porfía
sin objetar porque tus cosas siguen
rondando por mis noches todavía.

Ernesto Cárdenas.

viernes, 16 de diciembre de 2022

Quiso...

Quiso girar su rumbo hacia otra vía
salir de aquél recuerdo de su beso
pero agotó el esfuerzo en la porfía
y continuó sumido en el obseso.
 
Para anular la historia, lo vivido
aquello que entregó sin pedir nada
para arrancar la imagen del sentido
y el brillo de la luz de su mirada.
 
Fue sin saber partícipe de un acto
que no frenó su lucha ni el coraje
fue en su inquietud el sello para un pacto
dictando a su razón otro lenguaje.
 
Quiso y no pudo cercenar el sueño
borrar de su memoria aquella boca
quiso y terminó en medio de su empeño
cargando como Sísifo la roca.

Ernesto Cárdenas…

jueves, 15 de diciembre de 2022

A ser feliz...

A ser feliz estoy resuelto y pongo
mi empeño en esa idea decisiva
para trazar en la razón que expongo
la ruta que será definitiva.

Sepultaré de ayer la antigua aurora
atras dejando lo que fue nocivo
y solo abrazaré lo que valora
la grata forma de sentirme vivo.

A ser feliz porque después de todo
hay algo que me alienta y me conviene
para eso entero de encontrar el modo
bonito de un amor que me sostiene.

Retando el tiempo que se asoma en canas
en cada tramo donde restan luces
con otro afán que multiplica ganas
para arrancar los clavos de mis cruces.

Rompiendo inercias que tuvieron antes
otro motivo que alteró el detalle
para volver con ritmo a los instantes
del brillo de su risa y de su calle.

A ser feliz me he decidido y pido
atar mi paso firme al sentimiento
a ser feliz junto a su amor cosido
a ser feliz hasta el postrer aliento.

Ernesto Cardenas.

martes, 13 de diciembre de 2022

Si volviera a nacer...

Si volviera a nacer, si yo pudiera
cambiar mi arcaico afan a otra secuencia
a otra forma de ser, a otra manera
a otra hechura de adentro y a otra esencia.

Como alterara el modo, como el acto
de ser en la amplitud de mis deseos
como cambiara el ritmo hacía lo exacto
como llegara a ti sin regateos.

Corriendo sin ayeres, sin más plazos
al fin ya sin temor a ser yo mismo
para sentir el sol entre tus brazos
para encontrar mi fe con tu exorcismo.

Si volviera a nacer olvidaría
la noche de otra noche y de otros besos
hiciera de tu boca una manía
extrema de un afán en mis excesos.

En otra majestad, otro hemisferio
otra magia de luz sobre la fronda
descubriendo en mis ansias el misterio
de la risa inmortal de la Gioconda.

Modelaría un mundo, otra armonía
total para los dos en otro extremo
si volviera a nacer retornaría
haciendo de tus ojos lo supremo.

Para dejar atrás las nebulosas
para coserte siempre en mi suceso
para saber el rastro de tus cosas
y perseguir tu amor como un sabueso.

Ernesto Cárdenas.

lunes, 12 de diciembre de 2022

Corazón y sentimientos...

Fue su existencia un batallar con todo
para lograr del reto un rigorismo
la erudición completa para un modo
de alcanzar con su estudio el clasicismo.
 
De superar en cada acción la cumbre
la letra en su equilibrio y trascendencia
para encender con su saber la lumbre
que atara cada tema a la excelencia.
 
Andaba por los libros, por aquello
del estudio y su fe que era baluarte
para una amenidad y ese destello
contextual de sus tesones y su arte.
 
Y supo hacer un rito en la cultura
cuidando la semántica y la diáfora
sin olvidar jamás esa estructura
usada y repetida de la anáfora.
 
Conoció de Aristóteles la diéresis
y de un texto la cruda antilogía
el verbo recortado del aféresis
y lo duplo de alguna homofonía.
 
Estudió con su empeño el aforismo
y del griego el crespón del epigrama
la típica función del silogismo
y el cambio de grafema en paragrama.
 
Y todo para ser más excelente
buscando en la metátesis alientos
sin saber que a su rima solamente
bastaban corazón y sentimientos.

Ernesto Cárdenas.

sábado, 10 de diciembre de 2022

Si no existiera Dios...

Si no existiera Dios cual fuera el hecho
de este cruzar la vida en forma vana
sin un sueño expectante, sin provecho
para esperar el sol cada mañana.

Para darle razón a cada cosa
a cada creación como alabanza
para entender la flor, la mariposa
para abrigar por dentro una esperanza.

Si no existiera Dios fuera la escarcha
un epitafio eterno, lo sombrío
en el alma sin luz, fuera la marcha
fatal de un sopor hacía el vacío.

Fuera otra adversidad, lo despectivo
sin nada para atar las sensaciones
fuera habitar un mundo negativo
fuera olvidar que existen emociones.

Esas que en la palabra recibimos
por la escritura en fin como evidencia
esas que nos aguardan si cumplimos
las leyes del amor y la clemencia.

Que abren ventanas a lo que esperamos
para dejar a un lado las querellas
por la fe, por el goce que ganamos
al seguir natural las santas huellas.

Si no existiera Dios, nada tendría
sentido a lo que miras o que nombras
no habría corazón ni poesía
si no existiera Dios fuéramos sombras.

Ernesto Cárdenas.

viernes, 9 de diciembre de 2022

Yo mismo...

Yo mismo no descifro esto que siento
esto que me hace esquivo y diferente
bajo esta expectación y este argumento
que pone en mi razón siempre el torrente.
 
Pone en mi facultad y en mis antojos
la fiebre que derrama hasta el mercurio
pone la voluntad en los arrojos
del alma sin temor ante su augurio.
 
Ante esta acción tremenda en que deformo
las ansias con mi grito y con mi fiera
con prisas en mi afán donde transformo
mi empeño por lo suyo en una hoguera.
 
Y no importa al final si andando enredo
la sombra en mi obsesión con la conciencia
si me desboco, martirizo o quedo
perdido en la espiral de la demencia
 
Ni que otro amor dibuje en otras lunas
susurros con azúcar y promesas
y digan las palabras que oportunas
invitan a los besos y a las fresas.
 
Seremos por encimo lo distinto
de aquello que define y que rebasa
seremos el final del laberinto
la esencia de la rima y de la brasa.
 
Yo mismo me trastorno en el suspenso
tratando de calmar mis emociones
tratando de impedir cuando la pienso
me abrumen pecadoras tentaciones.
 
Por abarcarla toda en un destello
en un tenaz motivo de absorberla
y en una conmoción donde atropello
mi propio corazón por poseerla.
 
Por darle una salida a mi coraje
a mis astros que anuncian conjunciones
para encontrar la ruta a su paisaje
buscando tras las pieles combustiones.
 
Por definir unidos un axioma
un milagro que incline la balanza
por escribir por dentro en otro idioma
y hacer de cada frase una esperanza.

Ernesto Cárdenas.