No pienses que te olvido, que retracta
el alma su fervor por negligencia
todo sigue en su albor la senda exacta
que entiende de constancia y transparencia.
el alma su fervor por negligencia
todo sigue en su albor la senda exacta
que entiende de constancia y transparencia.
Todo prosigue entero sin ficciones
total en su rigor y en su detalle
todo sigue en su fe sin variaciones
andando por tu risa y por tu calle.
Por el recuerdo antiguo que subsiste
detrás de mi silencio y mis ayeres
por ese mundo interno que me diste
y supo desatar amaneceres.
No pienses que te olvido, que me inclino
a disecar raíces y emociones
y a rechazar aquello cristalino
que supo de palomas y oraciones.
Sigues en pie al borde de mi almohada
atada a mi cariño donde animas
sin tu saber en cada madrugada
el cielo de mi sueño y de mis rimas.
Sin importar las cosas que litiguen
con mis ansias o el tiempo en su porfía
sin objetar porque tus cosas siguen
rondando por mis noches todavía.
Ernesto Cárdenas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario