domingo, 18 de diciembre de 2022

Para...

Para el amor se hicieron desafíos
para marchar trazando firmes huellas
para ese levitar con nuevos bríos
para arrancar de adentro las querellas.

Para entregar entera la confianza
para olvidar abiertas cicatrices
para marcar el ritmo en la esperanza
para llegar profundo a las raíces.

Para escapar del miedo y del conflicto
para encontrar precisa una salida
para dictar un dulce veredicto
para encontrar el rumbo de la vida.

Para entender un algo que se agita
para encender el alma como un cirio
para escuchar aquello que nos grita
para enredar la piel con el delirio

Para formar con besos un camino
para volcar el sueño en el instante
para inventar de noche un torbellino
para sentir su amor en lo importante.

Para habitar feliz en el exceso
para dejar de ayer la otra memoria
para sentir el mundo en cada beso
para escribir con risas otra historia.

Ernesto Cárdenas.

No pienses que te olvido...

No pienses que te olvido, que retracta
el alma su fervor por negligencia
todo sigue en su albor la senda exacta
que entiende de constancia y transparencia.

Todo prosigue entero sin ficciones
total en su rigor y en su detalle
todo sigue en su fe sin variaciones
andando por tu risa y por tu calle.

Por el recuerdo antiguo que subsiste
detrás de mi silencio y mis ayeres
por ese mundo interno que me diste
y supo desatar amaneceres.

No pienses que te olvido, que me inclino
a disecar raíces y emociones
y a rechazar aquello cristalino
que supo de palomas y oraciones.

Sigues en pie al borde de mi almohada
atada a mi cariño donde animas
sin tu saber en cada madrugada
el cielo de mi sueño y de mis rimas.

Sin importar las cosas que litiguen
con mis ansias o el tiempo en su porfía
sin objetar porque tus cosas siguen
rondando por mis noches todavía.

Ernesto Cárdenas.