Prosas y poemas...
viernes, 9 de junio de 2023
sábado, 31 de diciembre de 2022
Un nuevo giro...
compacto en el trayecto y en el rito
una verdad abierta al infinito
con una sola luz y un sentimiento.
Un concentrar la idea en la estupenda
confianza de ser ánimo y empeño
un concretar la acción en el diseño
abierto de un latido y de una senda.
Es la manera que comprende el acto
divino de encausar las ansiedades
y la razón que busca afinidades
gratas para tomar el rumbo exacto.
Para dejar atrás ambigüedades
nocivas de un afán sin conclusiones
para esquivar del sueño las ficciones
antiguas que trajeron tempestades.
Hay que vivir, romper el conformismo
fugarse del criterio del rebaño
hay que alcanzar intrépido el peldaño
de ser para querer...nosotros mismos.
Así dar a la vida un nuevo giro
con nuevo corazón para el suceso
amando sin temor hasta el exceso
hasta exhalar el último suspiro.
Ernesto Cárdenas.
sábado, 24 de diciembre de 2022
Vengo de antiguas eras...
perdidas de otra historia otra avenida
cubierto con el polvo y con las vendas
que envuelven mi silueta de otra vida.
En busca de lo tuyo tras la arena
ardiente de la espera en mi escenario
vengo para entregarte la azucena
que anuncia un color grato en mi calvario.
Con paso lento de un afán remoto
pretérito de esfinge y faraones
vengo para entregar como un devoto
las flores de mis nuevas ilusiones.
Para romper con todo, con el filo
cansado de pirámides y ayeres
y navegar unidos por el Nilo
rimando por un beso amaneceres.
Vengo para enfrentarme con la muerte
retando esa deidad que no se nombra
vengo con la intención de no perderte
vengo a buscar tu luz desde mi sombra.
Ernesto Cárdenas.
Hay celos...
que pueden ser la noche o ser la aurora
que tocan los extremos absolutos
del alma en otro entorno que devora.
Son ecos de una rabia o de una duda
son luces de un fervor o de un delirio
son rastros de un temor que nos anuda
la sombra en su estertor como un martirio.
Hay celos naturales y benditos
hay celos que oscurecen los matices
hay celos juguetones y bonitos
y hay celos por antiguas cicatrices.
Hay celos sin razones que son vanos
fantasmas de inseguras voluntades
tal vez por conocernos como humanos
quizás por ocultar debilidades.
Hay celos que son flores del momento
algunos que rebasan la medida
hay celos pasajeros como el viento
y hay celos que destruyen una vida.
Ernesto Cárdenas.
Como será después...
detenga mi reloj, corte mi rito
mostrando del misterio otra avenida
en otra identidad y otro infinito.
Para otro errar sin vida ese tablero
de un ajedrez eterno en que se hilvana
la sombra en otro afán donde ligero
mi cuerpo se hace polvo sin mañana.
Como será cuando el olvido tape
recuerdos ya sin fechas, sin ocasos
cuando la bruma sin piedad atrape
los últimos sonidos de mis pasos.
Mi identidad sin luz donde no anima
la fe para alcanzar mis objetivos
en medio de otro azar donde las rimas
silencian para siempre sus motivos.
Como será ese instante, ese momento
ese no ver las nubes ni el entorno
ese perder los sueños y el aliento
ese cruzar la puerta sin retorno.
Sin otra amenidad frente al abismo
que se abre en su verdad ilimitada
donde es nulo el que diran y uno mismo
se encuentra frente a frente con la nada.
Como será mi Dios ese suceso
cumplido sin sonrisa y sin reflejos
ese total andar sin retroceso
que borra la silueta en los espejos.
Como será ese día que me ausente
del mundo en cumplimiento con lo estricto
como será mi tiempo concluyente
sabiendo inapelable el veredicto.
Tahur de amor...
antiguos muertos de ilusiones idas
por esa soledad que necesita
amar sencillamente en desmedida.
Le apostaré al final de mis desdichas
como un tahúr que ya conoce el modo
de jugar con la vida y con las fichas
sin temor a perder o darlo todo.
Hoy apuesto al amor que alegre llega
y aniquila el dolor de arcaicas horas
elevando la fe porque le agrega
matices del color de las auroras.
Le apostaré sin ver si gano alguna
partida con los naipes de la espera
y no importa me esquive la fortuna
volveré a apostar hasta que muera.
Ernesto Cárdenas.
domingo, 18 de diciembre de 2022
Para...
No pienses que te olvido...
el alma su fervor por negligencia
todo sigue en su albor la senda exacta
que entiende de constancia y transparencia.
Todo prosigue entero sin ficciones
total en su rigor y en su detalle
todo sigue en su fe sin variaciones
andando por tu risa y por tu calle.
Por el recuerdo antiguo que subsiste
detrás de mi silencio y mis ayeres
por ese mundo interno que me diste
y supo desatar amaneceres.
No pienses que te olvido, que me inclino
a disecar raíces y emociones
y a rechazar aquello cristalino
que supo de palomas y oraciones.
Sigues en pie al borde de mi almohada
atada a mi cariño donde animas
sin tu saber en cada madrugada
el cielo de mi sueño y de mis rimas.
Sin importar las cosas que litiguen
con mis ansias o el tiempo en su porfía
sin objetar porque tus cosas siguen
rondando por mis noches todavía.
Ernesto Cárdenas.
viernes, 16 de diciembre de 2022
Quiso...
salir de aquél recuerdo de su beso
pero agotó el esfuerzo en la porfía
y continuó sumido en el obseso.
Para anular la historia, lo vivido
aquello que entregó sin pedir nada
para arrancar la imagen del sentido
y el brillo de la luz de su mirada.
Fue sin saber partícipe de un acto
que no frenó su lucha ni el coraje
fue en su inquietud el sello para un pacto
dictando a su razón otro lenguaje.
Quiso y no pudo cercenar el sueño
borrar de su memoria aquella boca
quiso y terminó en medio de su empeño
cargando como Sísifo la roca.
Ernesto Cárdenas…
jueves, 15 de diciembre de 2022
A ser feliz...
mi empeño en esa idea decisiva
para trazar en la razón que expongo
la ruta que será definitiva.
Sepultaré de ayer la antigua aurora
atras dejando lo que fue nocivo
y solo abrazaré lo que valora
la grata forma de sentirme vivo.
A ser feliz porque después de todo
hay algo que me alienta y me conviene
para eso entero de encontrar el modo
bonito de un amor que me sostiene.
Retando el tiempo que se asoma en canas
en cada tramo donde restan luces
con otro afán que multiplica ganas
para arrancar los clavos de mis cruces.
Rompiendo inercias que tuvieron antes
otro motivo que alteró el detalle
para volver con ritmo a los instantes
del brillo de su risa y de su calle.
A ser feliz me he decidido y pido
atar mi paso firme al sentimiento
a ser feliz junto a su amor cosido
a ser feliz hasta el postrer aliento.
Ernesto Cardenas.
martes, 13 de diciembre de 2022
Si volviera a nacer...
cambiar mi arcaico afan a otra secuencia
a otra forma de ser, a otra manera
a otra hechura de adentro y a otra esencia.
Como alterara el modo, como el acto
de ser en la amplitud de mis deseos
como cambiara el ritmo hacía lo exacto
como llegara a ti sin regateos.
Corriendo sin ayeres, sin más plazos
al fin ya sin temor a ser yo mismo
para sentir el sol entre tus brazos
para encontrar mi fe con tu exorcismo.
Si volviera a nacer olvidaría
la noche de otra noche y de otros besos
hiciera de tu boca una manía
extrema de un afán en mis excesos.
En otra majestad, otro hemisferio
otra magia de luz sobre la fronda
descubriendo en mis ansias el misterio
de la risa inmortal de la Gioconda.
Modelaría un mundo, otra armonía
total para los dos en otro extremo
si volviera a nacer retornaría
haciendo de tus ojos lo supremo.
Para dejar atrás las nebulosas
para coserte siempre en mi suceso
para saber el rastro de tus cosas
y perseguir tu amor como un sabueso.
Ernesto Cárdenas.
lunes, 12 de diciembre de 2022
Corazón y sentimientos...
para lograr del reto un rigorismo
la erudición completa para un modo
de alcanzar con su estudio el clasicismo.
De superar en cada acción la cumbre
la letra en su equilibrio y trascendencia
para encender con su saber la lumbre
que atara cada tema a la excelencia.
Andaba por los libros, por aquello
del estudio y su fe que era baluarte
para una amenidad y ese destello
contextual de sus tesones y su arte.
Y supo hacer un rito en la cultura
cuidando la semántica y la diáfora
sin olvidar jamás esa estructura
usada y repetida de la anáfora.
Conoció de Aristóteles la diéresis
y de un texto la cruda antilogía
el verbo recortado del aféresis
y lo duplo de alguna homofonía.
Estudió con su empeño el aforismo
y del griego el crespón del epigrama
la típica función del silogismo
y el cambio de grafema en paragrama.
Y todo para ser más excelente
buscando en la metátesis alientos
sin saber que a su rima solamente
bastaban corazón y sentimientos.
Ernesto Cárdenas.
sábado, 10 de diciembre de 2022
Si no existiera Dios...
de este cruzar la vida en forma vana
sin un sueño expectante, sin provecho
para esperar el sol cada mañana.
Para darle razón a cada cosa
a cada creación como alabanza
para entender la flor, la mariposa
para abrigar por dentro una esperanza.
Si no existiera Dios fuera la escarcha
un epitafio eterno, lo sombrío
en el alma sin luz, fuera la marcha
fatal de un sopor hacía el vacío.
Fuera otra adversidad, lo despectivo
sin nada para atar las sensaciones
fuera habitar un mundo negativo
fuera olvidar que existen emociones.
Esas que en la palabra recibimos
por la escritura en fin como evidencia
esas que nos aguardan si cumplimos
las leyes del amor y la clemencia.
Que abren ventanas a lo que esperamos
para dejar a un lado las querellas
por la fe, por el goce que ganamos
al seguir natural las santas huellas.
Si no existiera Dios, nada tendría
sentido a lo que miras o que nombras
no habría corazón ni poesía
si no existiera Dios fuéramos sombras.
viernes, 9 de diciembre de 2022
Yo mismo...
esto que me hace esquivo y diferente
bajo esta expectación y este argumento
que pone en mi razón siempre el torrente.
la fiebre que derrama hasta el mercurio
pone la voluntad en los arrojos
del alma sin temor ante su augurio.
las ansias con mi grito y con mi fiera
con prisas en mi afán donde transformo
mi empeño por lo suyo en una hoguera.
la sombra en mi obsesión con la conciencia
si me desboco, martirizo o quedo
perdido en la espiral de la demencia
susurros con azúcar y promesas
y digan las palabras que oportunas
invitan a los besos y a las fresas.
de aquello que define y que rebasa
seremos el final del laberinto
la esencia de la rima y de la brasa.
tratando de calmar mis emociones
tratando de impedir cuando la pienso
me abrumen pecadoras tentaciones.
en un tenaz motivo de absorberla
y en una conmoción donde atropello
mi propio corazón por poseerla.
a mis astros que anuncian conjunciones
para encontrar la ruta a su paisaje
buscando tras las pieles combustiones.
un milagro que incline la balanza
por escribir por dentro en otro idioma
y hacer de cada frase una esperanza.
Ernesto Cárdenas.
jueves, 16 de diciembre de 2021
Erasmo de Rotterdam... Un hombre contra el fanatismo.
La vida de Erasmo de Rotterdam es la lucha de la luz contra la sombra, la de un hombre solo contra la exacerbación, la de alguien que enfrentó a todos los poderes por mantener su libertad, la libertad de ideas para todos, pero esto iba en contra del señoreaje, de las autocracias de la época y por eso lo criticaron, por eso lo persiguieron, por eso su tragedia y su enfrentamiento contra los intransigentes de su tiempo, contra los extremistas que buscaban anularlo, hacerlo callar.
Tiempo atrás solo Cicerón tuvo el coraje de enfrentar
la tiranía, el despotismo que se cernía sobre Roma luego del asesinato de Julio
Cesar hablando de conmiseración, rogando en sus discursos por la sensibilidad
entre los hombres, porque en esos siglos crueles no existía el sentido de la
piedad, faltaba la conciencia para la compasión y sentimientos para la
misericordia, por eso esa bondad de corazón, esa generosidad de alma le costó
la vida a Cicerón, asesinado por un un centurión, un asesino pagado por
aquellos mismos a los que un día defendió.
Pero sigamos con Erasmo, con su modo de vivir que fue buscar el entendimiento
civilizado, sin odios al contrario, sin sangres derramadas.
Nació en la penuria y a fuerzas de estudios alcanzó la cima más alta de la
cultura de su siglo, fue sacerdote, pero su libertad le impidió siempre ponerse
un uniforme, encerrase en las paredes de una iglesia, y se las arregló para
escapar, para no estar amarrado al altar ni a la sotana.
Y si preguntan
por qué se hizo sacerdote si el mismo detestaba el encierro, la respuesta es
sencilla, porque era la única forma de estudiar para un pobre en esos momentos,
para alguien que no tenía otro camino por falta de recursos.
No obstante aceptaba a Dios, lo amaba sin llegar a los extremos, por eso pedía
el respeto para todas las formas de creer, por la reconciliación entre los
seres por encima de la guerra, por la paz y el amor contra la espada, como
antes también lo pidiera San Francisco.
Su mundo fueron los libros, dejaba de comer por comprar un libro, por caminar
entre los párrafos, por aprender siempre un poco más como hizo hasta el último
día de su vida.
Era un hombre cosmopolita, un hombre cuya tierra era el orbe entero y donde
todos cabían, donde todos podían discernir, enfrentarse por medio de la
palabra, con la sola arma del reconocimiento mutuo y de la comprensión.
Luchó contra muchas fuerzas, tantas que lo agobiaban, que le hicieron en muchas
ocasiones ocultarse, la iglesia le reclamaba hablar en contra de Lutero cosa
que nunca hizo, y Lutero desde sus tierras alemanas le exigía criticara a la
iglesia lo cual tampoco hizo.
No era un hombre en medio de la cerca, era un hombre que reclamaba
entendimiento entre los contrarios religiosos, porque al fin todos creían, solo
era cuestión de formas, de hablar, de que se entendieran poniendo a Dios por
encima de las discordias.
Escribir fue su pasión en medio de una época de guerras, de inquisiciones que
atormentaban, que quemaban a los libros y a las personas.
Erasmo sin dudas se adelantó a su siglo, y hoy se le vuelve a mirar como una
figura que en el caos, en la noche de la barbarie clamó por amor dejando un legado, y no importa se le olvide
después, que se ignore su ruta, cumplió con ser él, solo él que era su sueño y
el sagrado motivo de su vida.
Hombre de letras nunca atado a nada
fue Erasmo en su actitud y en sus acciones
por una voluntad determinada
a defender sus puras convicciones.
No se arrimó a un consenso ni a una secta
la soledad buscaba en su mesura
era en su persuasión la idea recta
de un afán por la paz y la cultura.
Visión de todo un siglo, el humanista
que anhelaba en el orbe concordancia
el eje de un fervor, el exorcista
que luchó contra el mal y la ignorancia.
Amó la libertad en sus mil modos
sin distinción de razas ni de credos
para borrar con prisa esos recodos
oscuros de la fobia y de los miedos.
Como Jesús, o Sócrates el verbo
mantuvo como un arma en su manera
bien exacta y alejada del acerbo
que todo lo contagia y lo lacera.
Jamás abrió la puerta a una doctrina
gozaba al respetar los pensamientos
su instinto era la rosa y no la espina
las letras sus mejores argumentos.
Tuvo enemigos por obviar las rutas
ajenas a su empeño tesonero
y así por no entregarse entró en disputas
con la ley, con la iglesia y con Lutero.
Pensaba por sí solo, por el mismo
en un ritual interno y definido
en escape total del despotismo
de un jefe, de algún dogma o de un partido.
Y le costó bien caro porque el mundo
persigue al que no sigue la rutina
al que busca crecer, al que es fecundo
y sabe no mezclarse en la neblina.
Y así ya fatigado en la discordia
humana que esquivaba la conciencia
murió sin divisar misericordia
murió sin ver cumplida la sentencia.
Aquella de la paz, de la armonía
que fue la intensidad de sus fragores
aquella de la eterna poesía
que borra de los hombres los rencores.
Ernesto
Cárdenas.
Algo vendrá...
Algo vendrá
que cambie, que nos llame
borrando de los hombres los rencores
algo que nazca dentro y que reclame
una luz que se base en los amores.
Amarlo todo sin mirar bellezas
sentir dolores cuando este es ajeno
y ayudar a expulsar esas tristezas
como hizo mansamente el nazareno.
Algo vendrá que rompa las maldades
que ennoblezca por siempre corazones
vendrá para
mostrarnos las bondades
vendrá para sentir sin reflexiones.
Abriendo el alma, derramar verdades
haciendo de la tierra una sonrisa
con amor aliviar necesidades
partiendo nuestro pan, nuestra camisa.
Algo vendrá que cante, que nos una
que ponga lo correcto en el camino
y que el bien sea solo esa fortuna
que anhele todo ser en su destino.
Vendrá para entendernos como hermanos
volviéndonos a erguir tras las caídas
vendrá para graduarnos como humanos
cambiando para siempre nuestras vidas.
Ernesto Cárdenas.
Aléjate del verso...
No busques el amor detrás del verso
de la palabra dulce, de ese manto
no lo busques por Dios que ese universo
al final solo es rabia y desencanto.
Los versos son palabras, son hechizos
maneras de causar expectativas
engaños, pensamientos que postizos
confunden a las almas sensitivas.
Son caricias, son voces que lejanas
tocan la soledad de corazones
que rompen de la fe las porcelanas
dejando tras de sí lamentaciones.
No los dejes entrar, déjalos fuera
de tus sueños selectos y tu mente
traza con decisión una frontera
entre tú y ese espanto del torrente.
Aléjate del verso que meloso
solo es afectación y vanagloria
del verso que te llega silencioso
turbando de tu andar la trayectoria.
Porque es el artificio, es la compuerta
que guarda tras la miel un cocodrilo
y una ilusión que deja descubierta
una argucia que te hiere como un filo.
Sepulta tras tu paso esa quimera
la utopía que rima un argumento
el verso es conmoción, lo que lacera
Y una crucifixión del sentimiento.
Ernesto Cárdenas,
martes, 2 de noviembre de 2021
Foro romano...
Foro romano…
Yaciendo están del mármol los pedazos
del capitel del templo de Saturno
y las columnas jónicas son trazos
del tiempo detenido y taciturno.
Que hoy son las remembranzas de otros ritos
que fueron de otras mentes los asombros
otros hechos que fueron exquisitos
y hoy solo son recuerdo en los escombros.
De aquella vía sacra que era ejemplo
de evolución, de luchas, giros bruscos
y de hermosas vestales en el templo
en tierras que habitaron los etruscos.
El dórico en su forma dio ese toque
del clásico rigor en la prestancia
y fue el cincel poema que en el bloque
arrancó lo sublime a la elegancia.
Allí alcanzó su cúspide el latino
cantó la musa alada de Virgilio
bajo del arco audaz y alabastrino
triunfal en su razón como un idilio.
Sopló la decadencia (siglo quinto)
terrible en la invasión de aquellos Godos
callaron los rapsodas y el instinto
cambió por lo barbárico los modos.
La sombra medieval dio testamento
al "Umbilicus Urbis" y a sus glorias
de aquel arcaico foro y su portento
que hoy mezcla su grandeza en las escorias.
Ernesto Cárdenas.
jueves, 1 de agosto de 2019
El fratricidio, un crimen entre hermanos...
En la mitología antigua se conoce el caso de Rómulo y Remo, dos hermanos que fundaron Roma luego de ser amamantados por una loba llamada Luperca, y que terminó en tragedia cuando Rómulo mató a su hermano con una espada.
También en la mitología egipcia se conoce el caso del dios Osiris, muerto por su hermano Seth, que lo cortó en catorce pedazos y lo arrojó al Nilo.
Aunque en la realidad ya fuera de los mitos, se conocen muchos casos, y quien lea la historia del imperio otomano, se dará cuenta que era normal que los hermanos de los sultanes fueran estrangulados por ser amenazas para el trono.
También es famoso el crimen cometido por César Borgia, hijo del papa Rodrigo Borgia contra su hermano Juan, que fue encontrado en las orillas de río Tíber con nueve puñaladas, y en donde hay numerosos elementos de sospechas para señalar a César como el autor de ese hecho.
O esa otra tragedia inca entre Atahualpa y Huáscar, donde por la ambición del primero se desató una rencilla, una guerra, un conflicto que luego terminará con una orden para el asesinato de su hermano de sangre Huáscar, precipitando luego su cuerpo a las aguas del río Yanamayo.
Estos actos de crímenes abominables parecen ser normales también entre los animales como una costumbre biológica más, no ya solamente desde la adultez plena sino antes de ser nacidos.
La cuestión trató de explicarla Darwin mediante su teoría de la selección natural, donde el más apto triunfa siempre sobre el más débil, sean hermanos o no, tal vez esto choque con el creacionismo que pasa por alto las luchas entre hermanos nonatos, embriones que no han germinado pero que se tragan unos a otros, batallan a vida o muerte dentro del útero de la madre, y que luego al nacer el que domina da lugar a las anomalías científicas, como los niños con tumores o deformaciones congénitas, por tener en su interior un hermano parásito, un ser de su misma sangre que no tuvo desenvolvimiento para completar su forma y se adaptó a compartir dos vidas en un mismo cuerpo.
William Hamilton plantea una teoría interesante llamada “actitud inclusiva” que trata de explicar los comportamientos, los conflictos entre parientes, donde alguno se sacrifica, se deja matar para que se desarrolle el otro, como una inmolación genética, una entrega total para ser devorado por el progreso del más capacitado que sobrevive.
En ciertos animales como en el tiburón tigre, matar a los hermanos dentro del vientre es un patrón establecido, es como si el más fuerte se alimentara de los menos aptos y tomara de alimento a sus hermanos, para nacer después solo y listo para la existencia entre los mares.
Es como una tendencia natural aunque aberrante, en los alcatraces del Pacífico es rutinario que el pichón mayor, el de más peso corporal mate a picotazos al polluelo menos fuerte, o simplemente lo lance fuera del nido para no tener competencia a la hora de ser alimentado.
Hay un ave, una que también tiene su escalón dentro del fratricidio, aunque en este caso es entre hermanastros, un ave que parece tener siempre un destino marcado dentro del mismo cascarón, y hablo del cuco real, donde la hembra busca siempre un nido ajeno para dejar un único huevo al que luego abandona, con la intensión de que otras madres cumplan el cometido de la alimentación.
Pues bien, este huevo del cuco encuba más rápido que los demás, y el pichón aún sin abrir los ojos se dedica a empujar los otros huevos al piso, a sacarlos del nido para que no germinen, para quedarse como único heredero del alimento, alimento que trae una madre que no se da cuenta que está dando de comer al asesino de sus vástagos originales.
Hay otros actos que sin ser asesinatos recuerdan esta tendencia, como en las monarquías, donde siempre el primogénito primaba sobre los otros hermanos nacidos después y despojados de privilegios, de escalar en el orden establecido.
Estas conductas en hombres y animales parece una doctrina establecida desde el génesis de la vida, por el instinto para el desarrollo en lucha por no perecer ante el medio circundante, donde en su libro “Rebeldes de nacimiento” Sulloway razona, y expone que existen factores fijos, como el orden de nacimiento, donde los primogénitos son más insumisos que sus hermanos que llegan después, y por lo tanto tienen ventajas para encumbrar.
En sus conferencias sobre el psicoanálisis, Freud especulaba con la idea del choque entre hermanos, a la que llamó “El complejo fraternal” donde siempre existe hostilidad por celos ya desde la infancia.
Y aunque parezca todo lo expuesto como sorprendente, como raro, es parte misma de la naturaleza, de esta existencia que vive de lo muerto, de esta manera animal que mata lo que respira para que respiren otros.
En fin, esto es solo un ensayo sobre el fratricidio sin dejar nada en la sombra.
Ernesto Cárdenas.
martes, 30 de julio de 2019
Corrientes literarias...
nace en tiempos medievales
y en aquellos personales
empeños de una temprana
emoción hoy ya lejana
de artistas preliminares
de esfuerzos particulares
para dejar un legado
hermoso que fue creado
por clérigos y juglares.
Nació tosco y balbuciente
por pobreza del lenguaje
por carecer de equipaje
aquél idioma incipiente
nació en aquél accidente
de guerras y de tensiones
de luchas y abnegaciones
contra el moro y la herejía
nació de una travesía
del hombre por sus pasiones.
Fue una idea sobre un tema
de antiguas jarchas escritas
por árabes y semitas
que dieron horma al poema
fue la invención de otro esquema
en galaico-portugués
fue una toma de interés
para saltar lo longevo
y descubrir algo nuevo
que amenizara después.
Después cuando el castellano
firmó al latín testamento
y le dio vuelo a otro acento
más manejable y más llano
para un hablar cotidiano
que a pesar de su defecto
hizo tomar el trayecto
a una entonada expresión
que cambió la locución
para otro bello dialecto.
Y así en una hechura oral
se desarrolló una forma
de la idea en otra norma
con la palabra crucial
que se oía musical
en la estructura armoniosa
aquella que vigorosa
hizo al hombre musitar
un verso sin concretar
entre la rima y la prosa.
Que eran vagas intensiones
que buscaban el formato
para trenzar un relato
en arbitrarios renglones
eran versificaciones
carentes de tecnicismos
sumidas en rigorismos
que arrastraban del pasado
lo arcaico de otro tratado
de erratas y anacronismos.
Pero fue literatura
aún gateando en sus inicios
que cruzó los precipicios
en busca de su postura
para romper la censura
de viejas generaciones
de caducas concepciones
que impedían los arrojos
de sepultar los despojos
de antiguas aberraciones.
Pocos nombres nos dejaron
esos primeros poetas
aquellos con sus discretas
emociones que empezaron
desde el fondo y navegaron
por su historia cultural
que aún pobre y elemental
demostraron un talento
que fue apoyo y fundamento
para un arte universal.
Para dar vuelo a otro reto
en busca de más altura
otra que logró mesura
para ganar un respeto
para hacer algo completo
más elegante y tranquilo
para entretejer el hilo
y preludiar otra historia
que fuera confirmatoria
de narrar con otro estilo.
Así llegó una silueta
llamada cuaderna vía
que le dio fisionomía
al ritmo como una meta
para hacer ya más completa
la estampa en afirmaciones
en otras connotaciones
de lo antiguo que en su ocaso
le daba calle a otro paso
de bellas revelaciones.
De profundas reacciones
que crearon un patrón
una entera conexión
con Dios y las emociones
que trajeron conclusiones
a los que después llegamos
a los que luego estudiamos
aquél modelo ancestral
que hoy lo vemos primordial
para saber dónde estamos.
Pues fue el Medioevo esa abierta
realidad para la mente
para cambiar la corriente
hacía otra visión más cierta
fue del saber una puerta
para crecer en tamaño
para subir un peldaño
a la hora de plasmar
un tema sin olvidar
a los poetas de antaño.
Porque así de esa manera
reconocemos el hecho
del bardo que indicó un trecho
para una cultura entera
para izar nuestra bandera
ante la grata evidencia
de otra alma, otra impaciencia
que nos legó lo diverso
de ese milagro del verso
que nos cambio la existencia.
Ernesto Cárdenas.
……………………………………..
estructurando otra forma
………………………
El Barroco fue un faccioso
hijo del renacimiento
diferente en un momento
que marcó lo caprichoso
un afán por lo ostentoso
en todas sus vastedades
sus nerviosas ansiedades
por el horror al vacío
que se extremó al desafío
de las arbitrariedades.
Un mensaje recargado
de adornos en cada empeño
en cada terco diseño
que buscaba un resultado
un rigor en lo apretado
de atavíos a la vista
de tesón en cada arista
por resaltar exteriores
para un mundo en los clamores
apremiantes del artista
Que abordó en la arquitectura
su control sobre el espacio
y en ese confín reacio
de no aceptar la mesura
de romper con la cordura
del orden, de la impresión
de ser una aberración
frente a un lugar que desierto
no estuviera bien cubierto
en su total extensión.
Para alcanzar lo selecto
que era su real idea
la obsesión en la odisea
de su apretado proyecto
para un gran golpe de efecto
por ópticas conmociones
por asombro, reacciones
ante un tono repujado
que diera certificado
al sueño y las emociones.
Fue un exceso en lo compacto
en un esfuerzo de galas
un remolino de alas
para lograr el impacto
por lo bello y por lo exacto
de su ruta imaginaria
de aquella que autoritaria
en su intensión destacara
lo elegante y resaltara
semejando una plegaria.
Como se ve en los poemas
de Góngora y su manía
de usar la mitología
en raras estratagemas
para publicar sus temas
con expresión culterana
aquella de filigrana
que acicalaba la frase
y demostrara su clase
en la lengua castellana.
Anáfora en sucesión
hipérbaton, metonimia
se usaron como una alquimia
de tropos y sensaciones
en las argumentaciones
de razones legendarias
de intenciones luminarias
plasmadas en el papel
que anegaban el nivel
de imágenes literarias.
También la música rota
hacía otra composición
con una renovación
más intensa y más devota
en lo grave de su nota
donde nace contextual
la ópera coloquial
en un modo que delata
otro rol en la sonata
más coherente y funcional.
Fue en tiempos de la reforma
en luchas de religiones
donde chocan emociones
para un giro de la norma
para romper con la horma
y dar paso a otra corriente
a otra ruta diferente
en un reto por lograr
otra regla y señalar
los alcances de la mente.
Todo fue algo personal
de cada cual el mensaje
para armar un engranaje
que era rito individual
algo propio, radical
en su idea y la completa
vocación de esa repleta
pasión tras la persistencia
para darle refulgencia
a su obra y a su meta.
Que hoy la vemos apretada
en la ambiciosa manera
de ser una tesonera
vehemencia por la fachada
por buscar en la mirada
ajena la comprensión
esa amable aceptación
de su arte clamoroso
que nunca tuvo reposo
para la regulación.
Para un variar la rutina
de atiborrar el entorno
de concentrar el adorno
de su estilo en cada esquina
en cada lado en que obstina
para soltar tempraneras
las alas de sus quimeras
como un vicio o una maña
o un ardor que lo acompaña
a nunca tener fronteras.
Y así se marchó el barroco
natural como un suspiro
para dar sesgo a otro giro
que emergía poco a poco
a otro rumbo sin sofoco
que anunciaba otro modismo
otro sin el fanatismo
para tejer otro hilo
y otro curso en un estilo
que hoy llamamos clasicismo.
………………………….
El Neoclasicismo es una escuela no muy clara, una que fluctúa entre el final del barroco y el comienzo de un estilo más acorde con los tiempos conocido como romanticismo, donde ya, aunque los gustos por la antigüedad no se habían extinguido del todo, se miraba a esa época con más realismo, lejos de los ideales, tal como era, no con visos de la mitología, porque se apoyaba el criterio en el horizonte de la razón, y aunque se imitaba el arte griego y romano por mejor representar la belleza, no se hacía como durante el barroco, con la ciega reproducción de las obras sin apenas originalidad, el neoclasicismo es una manera que buscaba en lo natural y en lo sencillo su argumento, donde para ser sincero, diré que escaseaban escritores, faltaba poetas de talla para darle realce a ese momento histórico, pero que sin embargo fue un espacio para crear bibliotecas, como la fundada por Felipe V en 1712, o la inauguración de la real academia de la lengua un año después, así como el jardín botánico y el museo del Prado.
Fue en la literatura un momento para la crítica, la fábula y la poesía bucólica o pastoril, así para la Música y para la arqueología, con los trabajos de las ruinas de Pompeya y Herculano en fin, fue un espacio entre 1760 a 1830, que trajo un cambio que aprovecharía más tarde otra corrientes que llegarían después.
El Neoclasicismo
Torció el barroco sus brazos
frente a un arte que nacía
donde la filosofía
ya manejaba otros trazos
daba los aldabonazos
para cambiar la substancia
para dejar la otra instancia
antigua que maniataba
las letras con una traba
de asfixiante intolerancia.
Y de aquello saltó clara
otra estampa en la expresión
para una grata versión
medida con otra vara
donde se esquivó la rara
manía de lo de ayer
para la esencia del ser
que buscaba otro camino
y otro reto del destino
para un bello amanecer.
Y un diferente observar
las cosas con libertad
con esa cordialidad
que da lo particular
en el modo de pensar
sin temor a la censura
a la arcaica cerradura
de la iglesia que coartaba
la idea y la amordazaba
impidiendo su andadura.
Así el Neoclasicismo
le dio un orden racional
al sentido emocional
del alma sin rigorismo
sin el gris anacronismo
que imponía como un muro
lo caduco en ese oscuro
caminar sin un después
al matar el interés
del hombre por su futuro.
Allí venció la armonía
se quebraba el viejo esquema
porque aflorando en el tema
había una rebeldía
una nueva poesía
bucólica tras la rima
por encima de aquél clima
vetusto que agonizaba
y que al marcharse dejaba
ya un modelo sin estima.
Fue un tiempo de aclamación
de amar la naturaleza
y al arte por su belleza
llamada de ilustración
tiempo atado a la ilusión
para hacer cosas mejores
para encontrar los valores
en su espíritu y su clase
donde aleteaba la frase
en busca de resplandores.
La música cambió el tono
se creó la sinfonía
y la sonata en la vía
por conquistar otro trono
otro empeño sin encono
con instrumentos señeros
que tomaron derroteros
con otro tenue ribete
de violín y clarinete
con matices más ligeros.
Perdió el laúd su vigencia
y aquél clavicordio agudo
que era un aparato rudo
para la nueva cadencia
para marcar diferencia
en ese noble trayecto
para lograr el efecto
necesario en los preludios
tras tesoneros estudios
en busca de lo selecto.
El barroco era la forma
de resaltar la estructura
de Roma y de su cultura
sin cambiar la plataforma
era una maña, una norma
de vocablos gongorianos
de aqueos y de troyanos
de un pasado nebuloso
que hoy se mira en lo borroso
de otros momentos lejanos.
Más llegó el Neoclasicismo
fundando las bibliotecas
y eliminando en las ruecas
el hilo de otro quietismo
dando muerte al fanatismo
con didácticas maneras
que rompieron las fronteras
antes sembradas de cruces
para un siglo de las luces
sin temores ni quimeras.
Y sin esperar del cielo
el numen para una obra
para un acto en la maniobra
que hiciera cierto un anhelo
para apartarse del hielo
de otro aval y de otra senda
de otro estudiar la contienda
de dioses y de titanes
de mitos y de refranes
que apuraron la leyenda.
Se crearon los liceos
la academia de las artes
y se alzaron estandartes
de clubes y de ateneos
se abrieron grandes museos
donde al fin la arqueología
mostraba sin fantasía
los instantes de otra era
y otra vida tesonera
en otra cronología.
Y así transcurrió el suceso
de aquél minuto crucial
para ser lo argumental
de un paso para el progreso
de un arte que quedó impreso
en la historia y su corriente
que fue surco y fue simiente
de un esfuerzo singular
que nos hizo levitar
para un vuelo de la mente.
Y ahora mi poema…